domingo, 24 de febrero de 2013

Amor por los animales

Cojín petit-point de un niño con su perro
Cojín petit-point de un niño con su perro

—¿Por qué lleva seis perros?

—Estaban abandonados, los pobrecitos. Los fueron trayendo a mi casa, donde entreno a perros para ciegos. Éstos son nuevos y están muy verdes todavía.

—Entonces, lo hace usted por amor a los ciegos.

—Bueno, también podría decirse que lo hago por amor a los perros. Necesitan pertenecer a alguien, como las personas.

Aquello era interesante, pensó Michel, convencido de que se hallaba ante la quinta clase de amor.

—¿Y usted qué saca de eso? —preguntó a la instructora.

 

domingo, 17 de febrero de 2013

Pasión por las aves

Pájaros amigurumi sobre las ramas de un árbol
Pájaros amigurumi sobre las ramas de un árbol
     Una vez a la semana nos torturábamos dedicando la mañana al francés. Kralefsky lo hablaba a la perfección, y oírme fusilar el idioma era superior a sus fuerzas. Pronto comprobó que era inútil tratar de enseñarme con los libros de texto normales, y los descartó en favor de los tres tomos de una obra sobre pájaros; pero aun con éstos se nos hacía la cosa cuesta arriba. De vez en cuando, en medio de la vigésima lectura de una descripción del plumaje del petirrojo, un gesto de severa decisión se adueñaba del rostro de Kralefsky. Cerraba el libro de golpe, se abalanzaba al vestíbulo y al minuto siguiente reaparecía con un airoso jipijapa en la cabeza.

    —Creo que nos vendría bien... para desintoxicarnos un poco... salir a dar un pequeño paseo — anunciaba, lanzando una mirada de disgusto sobre Les petits oiseaux de l'Europe—. Vamos dando una vuelta y volvemos por la avenida, ¿eh? ¡Estupendo! Pero no debemos perder el tiempo, ¿verdad que no? Será una buena ocasión de practicar nuestro francés hablado, ¿no te parece? Así que nada de inglés, por favor; hay que decirlo todo en francés. Es la manera de irse familiarizando con un idioma. De modo que callejeábamos por el pueblo en silencio casi total. Lo bueno de aquellos paseos era que, nos marcáramos el rumbo que nos marcáramos, antes o después acabábamos indefectiblemente en el mercado de pájaros.

domingo, 3 de febrero de 2013

Dice la razón... dice la esperanza...

Corazones amigurumi hechos con lana gruesa
Corazones amigurumi hechos con lana gruesa
Dice la razón: Busquemos
la verdad.
Y el corazón: Vanidad.
La verdad ya la tenemos.
La razón: ¡Ay, quién alcanza
la verdad!
El corazón: Vanidad.
La verdad es la esperanza.
Dice la razón: Tú mientes.
Y contesta el corazón:
Quien miente eres tú, razón.
que dices lo que no sientes.
La razón: Jamás podremos
entendernos, corazón.
El corazón: Lo veremos.

 «Dice la razón». Antonio Machado